Me sucedió...


Me quedé soñando detrás de un cerezo en flor,
respirando aromas de viejos espíritus.

Me dormí cantando en el centro de un remolino,
que daba vueltas en un sentido distinto al mío.

Me arrullé tocando la suavidad de su corteza,
que parecía la de un árbol de mil años.

Todo eso me sucedió, mientras respiraba el aire ajeno de un verano que pasaba...

Fragmentos de Verdad

"...uno se acostumbra a arrebatar porque parece que es lo permitido, pero cuando uno no lo logra uno puede, primero dar cuenta de que eso que uno terminó por hacer convención no lo es, no debe ser; además, se da cuenta de que tampoco es necesario."

LF (el fragmento que rescato de la charla de una apacible tarde de lunes)

Decreto

Qué diera yo porque el viento estuviera a mi favor trayéndome tus palabras en un golpe repentino
sacudiendo mi centro, sorprendiendo al destino
con esa sonrisa que de a poco me va delatando
porque te va haciendo mío,
porque me va depositando en tus labios,
porque me deja soñar entre tus brazos
cantar sueños juntos
cerrar los ojos con mi imagen en tu mente y
tu imagen en la mía.
No diré "qué diera yo...", decreto: "qué doy".
Y doy todo.

Dejavú

Cerré los ojos y respiré hondo mientras escuchaba aquella melodía.
Me sentí volar sobre grandes árboles que me acariciaban mientras yo sonreía;
un vestido casi etéreo rodeaba mi cuerpo y combinaba con el color de las nubes.

La tibia sensación de tu mirada rodeaba mi sonrisa que asomaba tenue entre mis labios, por segundos quise voltear y hacerte parte de mi sueño... dulce y suave sueño.

Yo no sé si esos instantes contigo fueron un dejavú o mi destino reflejado una y otra vez en los espejos del tiempo. Tu imagen sigue dando vueltas en mi cabeza desde que abrí los ojos; no te he podido despegar de mí... de esa parte de mí que sólo yo sé que está muy dentro...

Respiro... respiro...

Partida

La noche me encontró con la mirada perdida en el horizonte, con mi labio inferior atrapado entre los dientes y con el corazón latiendo a mil por hora.

En definitiva, anoche no fue una noche cualquiera. Por primera vez me sentí prisionera en mi propio mundo, sentí la necesidad de salir corriendo, dejarlo todo y empezar en algún lugar donde nadie me conociera.

Ahora sólo una palabra da vueltas por mi mente: viajar.

Me voy a conocer el mundo, me voy a respirar lugares llenos de aromas desconocidos, me voy a escuchar nuevas melodías con los ojos cerrados y el corazón abierto... me voy.

Exposición lunar

Una mujer desnuda, pero no en lo oscuro, como dijo Benedetti.

Yo desnuda, sin sentir el frío de la noche de jueves, sin sentir las miradas sobre mi cuerpo en blanco.

Me siento libre de todo pecado, de toda piedra.

Siento la caricia de la luna sobre mi espalda queriendo arroparme.

Todo es una escena surrealista de mi cabello agitado por el viento y mi expresión agradecida por tan sutil detalle.

Yo mostrando lo que soy en realidad, yo desnuda ante la claridad del mundo.

Yo bailando entre los brazos de la música, yo rindiendo culto al amor.

Al final, yo desnuda entre los sueños del universo recitando los poemas de la noche.

Desempolvando un poco...

Hacía tiempo que no recordaba este lugar.

Creo que es uno de esos recovecos de mi ser donde solía añorar y contar historias de amor.

Al regresar me dio la impresión de ser un cuarto iluminado por el sol de media tarde, tan color ámbar, con ese tapiz con olor a viejo...

Leí la descripción del blog como si fuera un redescubrimiento: me fascinó la idea de un lugar donde los sueños se transformen en soles.

Es, en definitiva, la otra parte de mí.

Refugio

...el rincón donde guardo mis letras para compartir o no...

Haiku

vamos a soñar que nos amabamos detrás de las sombras...

Reflejo de mis sueños...

La ansiedad se ha hecho presente, aún no se ha ido.

El vacío

aquí no hay nada...